Videovigilancia no es solo instalar cámaras: es entender las necesidades del entorno, seleccionar correctamente la tecnología y ofrecer una solución que sea funcional, escalable y confiable. Para los instaladores profesionales, elegir el sistema correcto es clave para evitar reclamos, optimizar los costos y fidelizar al cliente.
A continuación, te compartimos una guía práctica para seleccionar el sistema de videovigilancia más adecuado, según el tipo de proyecto.
1. Definir el objetivo del sistema de videovigilancia
El primer paso antes de elegir un sistema es saber qué quiere proteger el cliente y para qué usará las grabaciones:
- ¿Prevención de robos?
- ¿Control de accesos?
- ¿Supervisión de procesos productivos?
- ¿Monitoreo remoto en tiempo real?
- ¿Pruebas legales?
✔ Cuanto más claro esté el objetivo, más fácil será elegir tipo de cámara, calidad de imagen, almacenamiento y software.
2. Elegir entre tecnología analógica o IP
Videovigilancia IP está ganando terreno, pero en algunos casos la tecnología analógica (HD sobre coaxial) sigue siendo competitiva por su bajo costo.
| Característica | Tecnología Analógica HD | Tecnología IP |
|---|---|---|
| Costo inicial | Más bajo | Más alto |
| Calidad de imagen | Hasta 5MP | Hasta 4K+ |
| Escalabilidad | Limitada | Alta |
| Cableado | Coaxial | UTP / PoE |
| Inteligencia (IA) | Muy limitada | Alta |
✔ Consejo: en instalaciones pequeñas o con bajo presupuesto, la tecnología analógica puede ser suficiente. En proyectos con múltiples cámaras o necesidad de analítica, la IP es indispensable.
3. Considerar el entorno
El lugar define qué tipo de cámara vas a instalar:
- Exterior: cámaras con protección IP66 o IP67, visión nocturna IR de largo alcance y resistencia al vandalismo.
- Interior: cámaras domo más discretas, sin necesidad de carcasa robusta.
- Ambientes complejos: galpones con humo, fábricas con vibración, zonas sin red eléctrica o sin internet.
✔ Consejo: asegurate de verificar el ángulo de visión, distancia focal, condiciones de luz y factores climáticos.
4. Determinar el tipo de grabación para el sistema de videovigilancia
- DVR: para sistemas analógicos.
- NVR: para sistemas IP.
- Grabación en la nube: para clientes que necesitan acceso remoto permanente y backup fuera del sitio.
- Tarjetas SD: útil en cámaras autónomas o de difícil cableado.
✔ Siempre calculá el tiempo de retención que necesita el cliente: no es lo mismo grabar 7 días que 30.
5. Sumar valor con software y funciones inteligentes
Hoy la videovigilancia no se limita a “ver cámaras”. La mayoría de los clientes valora funciones como:
- Notificaciones por movimiento o cruce de línea.
- Seguimiento de personas o vehículos.
- Reconocimiento facial o de patentes.
- Integración con alarmas o control de accesos.
✔ Consejo: aunque el cliente no lo pida al principio, ofrecer estas funciones puede ser un diferencial y una oportunidad de venta futura.
6. Evaluar el soporte técnico y disponibilidad de repuestos de tu sistema de videovigilancia
Un buen sistema no solo se mide por la cámara, sino también por la marca, la postventa y la facilidad de conseguir repuestos o ampliaciones.
✔ Elegí marcas con representación local, soporte en español y repuestos disponibles. Esto te evitará problemas en el mediano plazo.
Conclusión
Videovigilancia es una solución que se debe adaptar al contexto, al cliente y al instalador. Conocer bien las variables técnicas y entender las necesidades del entorno es lo que diferencia a un instalador profesional de un improvisado. Elegir bien es vender mejor, instalar con confianza y construir relaciones duraderas con los clientes.
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